ESCUELA NORMAL DE ZUMPANGO
LICENCIATURA EN EDUCACIÓN PRIMARIA
FORMACIÓN ÉTICA Y CÍVICA EN LA ESCUELA
PRIMARIA
SEXTO
SEMESTRE
MEJORANDO
NUESTRO SABER JUGANDO
POR:
ANA
CRISTINA MIGUEL MIGUEL
“La madurez del
hombre es haber recobrado la serenidad con la que jugábamos cuando éramos
niños.”
Frederich Nietzsche
ABSTRAC
This paper presents the way in which is done reflection
over work of the hand how teachers and students relaxing environment and
dynamic, where students of certain ages, in this case between nine and ten
years put their knowledge into play while they learn I learn the best way to
relate and work with them.
El presente trabajo muestra la forma en
que se hace reflexión sobre el cómo trabajan de la mano profesores y alumnos en
un ambiente de relajación y dinámica, donde los alumnos de determinadas edades,
en este caso de entre nueve y diez años ponen sus conocimientos en juego y al
mismo tiempo que ellos aprenden yo aprendo la mejor forma de relacionarme y
trabajar con ellos.
Para poder comenzar es importante decir que las
actividades de Formación Ética y Cívica presentan una gran importancia en la
actividad formativa de los ciudadanos teniendo una mejor compresión a edad
temprana puesto que es de suma importancia que desde la infancia podamos inculcar
los buenos hábitos en un niño, ahora si bien la mejor forma de poder empanizar
con ellos no es mandándolos ni mucho menos exigirles o forzar las cosas, por el
contrario, trabajar con los niños es poder ponernos a su nivel, hablar en su
vocabulario, no que ellos hablen el nuestro.
Es por todo lo anterior que como actividad de cierre en
la materia de Formación Ética y Cívica la profesora de dicha asignatura, nos
pone como proyecto final, realizar un juego llamativo para los niños y a parte
que sea de su interés, por consiguiente mi equipo de trabajo, conformado por
Yamina Adriana, Paulino Mojica, Lizbeth García y una servidora, trabajamos en
la realización del proyecto titulado “Carrera de Valores” en un principio, el
nombre se me hacía un poco más llamativo, pero en el momento de llevar a cabo
la actividad me pude dar cuenta que no fue tan innovador.
Para poder dar inicio a todo, comenzamos como ya lo
mencione a planear el proyecto, debimos escoger un grado, para tener de
referente el grado de complejidad con el que podríamos trabajar y poder
investigar sobre el trato de los alumnos a
lo que Piaget (1971) llama Estadio de las Operaciones Concretas es donde el
niño desarrolla procesos de pensamientos lógicos a diferencia de un niño de la
etapa preoperativa, estos pensamientos lógicos pueden aplicarse a problemas
concretos o reales.
A la hora de desarrollar la actividad, cabe mencionar que
no tuvimos el tiempo debido para poder organizar nuestro material en el lugar
correspondiente, lo cual de cierta forma me provoco una baja de autoestima, me
sentía extraña e incluso tenía miedo de que no saliera adecuadamente como lo
planeamos.
Mi compañero de equipo Paulino fue por los alumnos a la
escuela primaria Tierra y Libertad, ubicada a un costado de la escuela Normal
de Zumpango. Cuando llegaron tuvimos un tiempo “presionado” para terminar de
organizar nuestros puestos, digo presionados, pues los alumnos ya estaban ahí,
esperando y aunque se les haya dado tiempo de comer, es importante decir que la
presión no se hacía esperar.
Cuando por fin tuvimos la oportunidad de comenzar a
trabajar, perdimos de vista lo planeado, todo se debió a que no entendimos
correctamente las indicaciones proporcionadas por la titular de la materia
quien nos dijo que podían haber de entre siete a nueve alumnos, no sé si mi
equipo mal interpreto la información, pero la actividad se contempló para tres
equipos de tres personas, en fin decidimos improvisar, puesto que ya teníamos
el trabajo en marcha, realizamos dos equipos de cinco alumnos cada uno y así
fueron pasando en las actividades, eran niños de tercer grado y existían un
poco de rivalidad entre ellos, puesto que para comenzar no eran alumnos de un
mismo grupo “Aceptar el conflicto
como algo natural.
No hay que tener temor, sino que lo
importante es entenderlo como una
oportunidad para examinar soluciones en profundidad y aprender más acerca de
los valores y principios del grupo.” (Mediana, 1994), trabajamos con los
alumnos de una manera amena, y se
divirtieron en cuestión de las actividades, se llevaron de recomenzar un premio
todos, por el simple hecho de haber participado, pues se trató de generar una
competencia sana donde ambos equipos pudieran competir sin agredir a su par.
Quisiera decir que no existió problema alguno durante las
actividades pero loa alumnos tenían un poco de inquietud o como lo solemos
decir mala conducta, esto porque los juegos les llamaban la atención y querían
jugar sin escuchar normas “…Aprender a dialogar antepone ante todo
experiencias concretas de diálogo, pero supone también trascender o
complementar esas experiencias mediante otros mecanismos de aprendizaje”
(Rockwell, 1985), dialogando con los alumnos pudimos tomar acuerdos de participación
y sobre todo de mejora en cuanto al trabajo.
Los alumnos se tornaron entusiastas e incluso cuando ya
habían terminado, no sabíamos si nos tocaría trabajar con otro grupo, y en mi
caso me puse a competir con los alumnos en la estación 1, que era la de pesca y
fue divertido, en cambio tuvimos que truncar nuestro juego, debido a que ellos
tenían que pasar a otro puesto con otros compañeros de mi grupo.
Para
continuar con las actividades nos tocó atender un grupo de alumnos de cuarto
grado donde a mi parecer a diferencia de los alumnos de tercero, al llegar a
nuestro puesto, se notaban penosos ante lo que tendrían que hacer, fue después
de unos minutos que cambio la situación, las participaciones fueron mayores y
la pena desapareció, fue agradable poder apreciar este tipo de situaciones,
donde crees que la estrategia planteada es únicamente par aun grado requerido, y
cuando lo implementas para un nivel mayor, resulta factible y entretenido.
Con
los alumnos de cuarto grado se tornó una ambiente más ameno, esto considero yo
que se debió a que ya había una experiencia con los alumnos de tercer grado y
en los personal me sentía más segura de la forma de trabajo, quiero rescatar
claramente que el trabajar con alumnos
de grados mayores me resulta más, no sé si motivador o eleva el grado de
confianza que suelo tener, al tomar en cuenta que su nivel, en cuanto a
estudios es mayor.
Aprendí
con lo la actividad que este miedo de grados menores, suele ser subjetivo,
puesto que como ya lo mencione trabajar con los dos grupos en un mismo día y
con la actividad igual, resulto cambiar mi punto de vista, puesto que los
alumnos de tercer grado tenían más iniciativa que los de cuarto e incluso sus
respuestas en un principio resultaron más atinadas que la de cuarto.
Considero
que mi desempeño fue el adecuado, pues trataba de llevar un orden y establecer
normas y confianza con los alumnos, bromear un momento con ellos pero al mismo
tiempo no perder de vista la actividad planteada, no se trató únicamente de
realizar interminable numero de juegos o preguntas, por el contrario la
actividad era para que los niños entraran en un estado de confianza y así al
mismo tiempo que repasaban temas ya vistos, pudieran pasar un rato agradable y
ameno con sus compañeros, que no solo eran de grupos distintos, sino que eran
muy pocas las ocasiones que suelen convivir.
Mi
forma de pensar con respecto a las edades, es un motivante de la forma en que
me suelo desempeñar con los alumnos, puede ser una forma como ya lo mencione
subjetiva, pero considero que si tiene que ver bastante para mi forma de
trabajar, ahora con respecto al rendimiento de los alumnos, no se
deben perder de vista aquellos factores que intervienen directa o
indirectamente en su proceso de evaluación, lo anterior lleva a considerar que
la dispersión de los datos en una evaluación se debe a diferencias
individuales; si en el momento de la medición todos los miembros del grupo son
iguales en cuanto a la propiedad de medida, obtendrán todos un valor idéntico y
en consecuencia no habrá dispersión.
Yo
concluyo que a partir de lo anterior y considerando que la actualidad exige de cada
una de las personas, la capacidad de estar continuamente reaprendiendo y reacomodando
sus estructuras cognitivas para poder dar respuestas válidas al entorno y que “La disciplina, para no ser
una imposición más perturbadora
en el orden
moral que el
mismo desorden exterior,
exige la participación
activa de los
niños en su
organización y en su mantenimiento.”
(Ballesteros y Usano, 1964), no se trata de dar órdenes a los alumnos ni
imponer nuestra autoridad, ni mucho menos basarnos en un autoritarismo para
poder tener un ambiente de aprendizaje pues “…
el binomio seriedad-sufrimiento es ilógico, no es aplicable al niño, no es
funcional a los objetivos que debiera tener la escuela en una sociedad
liberadora” (Tonucci, 1981). Por lo que el diálogo que se establece con los
alumnos es o debería considerarse básico para poder obtener una relación
estrecha, de confianza y trabajo ameno, así como poder obtener la mejora de
saberes. El autoritarismo no necesariamente es una forma de castigo y miedo, si
se sabe implementar de una forma adecuada para él trabajo y si los alumnos
junto con los titulares fomentan el dialogo pueden llegar a acuerdos tomando en
cuenta las reglas establecidas por ambas partes, puesto que el aprendizaje no
es igual a más trabajo, sino es la implementación de diferentes formas de
trabajo para llegar a un resultado óptimo para los alumnos.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
Ballesteros y Usano, Antonio (1964),
Organización de la escuela primaria, 6ª ed., México, Patria, pp. 7-8, 9, 10 y 57-71.
Medina Retamal, Andrés (1994), “Resolución de
conflictos en la organización”, en Relaciones humanas y comunidad. Guía para
monitores sociales. Aspectos teóricos, Santiago de Chile, PIIE/UAHC, pp.
98-106.
Piaget Jean, “La utilidad de la lógica en psicología”,
Barcelona, A Redondo Editor, 1971.
Rockwell, Elsie (1985), “La enseñanza
implícita en el quehacer del maestro”, en Elsie Rockwell (comp.), Ser maestro,
estudios sobre el trabajo docente, México, El Caballito/SEP (Biblioteca pedagógica),
pp. 125-130.
Tonucci, Francesco (1981), “Propuestas y
técnicas didácticas”, en Viaje alrededor de “El mundo”, Barcelona, Laia
(Cuadernos de Pedagogía), pp. 173-187.